9 de marzo de 2011

Tarija El excesivo consumo de bebidas alcohólicas reinó en el carnaval

Pese a las prohibiciones y recomendaciones, el consumo de bebidas alcohólicas primó durante los días de carnaval. En las plazas y calles de la ciudad se observaron jóvenes en estado inconveniente, quienes protagonizaron riñas callejeras.

El domingo de corso se caracterizó por la participación de más de una veintena de grupos carnavaleros quienes hicieron su paso por la avenida Las Américas al ritmo del erque y la caja. A lo largo del trayecto se observó un gran despliegue policial, sin embargo, la venta de cerveza y chicha de uva se observó a cada paso.

Jóvenes de todas las edades consumían bebidas alcohólicas en las vías paralelas al corso y otros lo hacían en los predios del complejo García Agreda, por lo que la Policía procedió decomisar las bebidas y a desalojarlos del lugar.

El escaso número de baños portátiles, en todo el trayecto del corso, hizo que la ciudadanía acuda a la orilla del río Guadalquivir a realizar sus necesidades, por lo que se hizo evidente la falta de control por parte de las autoridades pertinentes.

El lunes de Chamuyada, pese a la lluvia, cientos de jóvenes se dieron cita en la plazuela Uriondo. En la esquina de la avenida Panamericana y en la esquina de la calle Sevilla se montó dos escenarios para los grupos que amenizaron el lunes de carnaval, por lo que casi dos cuadras de la calle Madrid se convirtieron en una pista de baile.

El lugar del show fue cubierto por barandas y resguardado por guardias privados, quienes prohibían a las personas el ingreso al lugar con bebidas alcohólicas, esto a fin de evitar peleas. Sin embargo, en el lugar, igual se procedió a la venta de cerveza, fernet, ron y singani.

Hubo muchos jóvenes que en su intento de ingresar al lugar con botellas de alcohol fueron detenidos por los guardias por lo que decidieron apostarse en torno de la plazuela. Hubo quienes se quedaron dormidos en las bancas y otros debieron ser auxiliados por el estado inconsciente en que los dejó el excesivo consumo de alcohol.

Si bien la música se apagó a las 20:00 horas, hubo grupos que siguieron la fiesta con música en alto volumen desde sus vehículos. Los mismos despejaron la plaza Uriondo cuando se produjo un corte de luz por toda la zona.

La jornada del martes de albahaca, fue similar pero también se caracterizó porque los mercados, comercios, viviendas, talleres y vehículos fueron adornados con flores, ramos de albahaca, frutas, serpentinas y globos. Luego se realizó el sahumerio, donde lo propietarios pidieron a la madre tierra (pachamama), les otorgue prosperidad para el crecimiento de sus negocios.

La “ch’alla” inició desde tempranas horas de la mañana con las infaltables cajas de cerveza y chicha, por lo que también en horas de la tarde se observó por las calles a personas en estado de ebriedad. De esa manera los bolivianos despidieron el carnaval, luego de tres días de festejos y mojazón.

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