15 de febrero de 2010

Laura Guzmán es la Tawaqu del Jisk’a Anata 2010

La Anata Carnaval Paceño 2010 tiene en el Jisk’a Anata a una de sus actividades centrales. La elección de la Tawaqu o joven soltera, a su turno, es también una ardua tarea para sus organizadores, en este caso la Sociedad Andina de Conjuntos Folklóricos, que elige cada año a una representante de las fraternidades, comparsas y conjuntos autóctonos que participan de esta manifestación cultural.


Laura Guzmán Rivera, candidata por los Kaschuiris de Puerto Acosta (provincia Camacho), fue quien ostentará durante una gestión el Chicote de Mando y la Banda de Honor que se confiere tradicionalmente a la Tawaqu electa.

El evento, realizado el pasado sábado en un céntrico salón de fiestas paceño ante la atenta y alborozada presencia de numerosas personas, marcó el cénit de una joven folklorista y auténtica representante del carnaval de provincia en la ciudad de La Paz.

En una amigable conversación, hoy conocemos algunos rasgos de la personalidad de la flamante Tawaqu 2010, Laura Guzmán Rivera (L).

P: ¿Cuándo se produce tu ingreso al Centro Cultural Huaycheño?

L: Ingresé a bailar kaschuiri el año 2008, me invitaron a un ensayo y me quedé muy contenta con el ritmo, ya que es totalmente carnavalero. Como tengo ascendencia huaycheña, no hubo mayor inconveniente para participar.

P: ¿Qué significa para ti bailar kaschuiri?

L: Es una bonita experiencia ya que implica compenetrarme con una danza precolombina que con la llegada de los españoles, el advenimiento de la república y el transcurrir de los años no cambió en su esencia.

P: ¿Cuál es su esencia?

L: El amor. El kaschuiri lo bailan desde lejanos tiempos los jóvenes en edad casadera. El ritmo es totalmente alegre y contagioso y eso es lo que gusta a la gente joven. Bajo este ritmo, muchas parejas se formaron y se formarán allá en Puerto Acosta, cuna de esta danza tan gustada por muchos.

P: ¿Por qué te eligieron candidata a Tawaqu 2010?

L: Observaron en mí la alegría, el dominio de la coreografía y las ganas de triunfar que cargaba a cuestas. Tomé en serio semejante responsabilidad y aquí me tienen.

P: ¿Qué sentiste cuando te eligieron ganadora?

L: Mucha alegría y felicidad. El corazoncito latió a cien por hora. En definitiva sentí mucho orgullo por todos los huaycheños desparramados por Bolivia y el mundo.

P: ¿Qué opinas del carnaval paceño en general y del Jisk’a Anata en particular?

L: El carnaval paceño lentamente va recuperando su sitial de honor entre los departamentos de Bolivia. La gente pone su granito de arena para conseguir este anhelo y todos debemos apoyar. Respecto al Jisk’a Anata, recientemente declarado Patrimonio Paceño, es nomás la actividad central del carnaval de esta ciudad. El colorido, ritmo y alegría que imprimen las comparsas de provincias es lo que más llama la atención. Lo interesante es que tiene más danzas diferentes que la mismísima entrada del Gran Poder y eso es ya mucho decir.

P: ¿Qué responsabilidades tiene una Tawaqu?

L: Difundir y promocionar las danzas bolivianas, mejor si son las autóctonas. Represento también a la cultura de nuestra nación y debo difundirla allá donde me encuentre.

P: Un mensaje a la juventud folklorista.

L: La música es uno de los mejores inventos del ser humano y la música boliviana un regalo de Dios. Practiquen y difundan primero lo nuestro y siéntanse orgullosos de interpretar un folklore maravilloso como es el boliviano.

“Ya soy abogada, cumplí un sueño maravilloso”

Nombre: Laura Guzmán Rivera
Padres: María Eugenia y Juan Carlos
Hermanos: Pablo
Estado civil: Soltera
Lugar de nacimiento: La Paz
Signo: Acuario
Una virtud: Ser paciente
Un defecto: La impuntualidad
Una danza: Dos, el kaschuiri y la kullaguada
Un grupo folklórico nacional: Kalamarka
Un lugar en el mundo: La Paz
Un sueño: Cumplí un sueño maravilloso al culminar mis estudios, ya soy abogada.
Una pesadilla: Que todo esto acabe
Un equipo: El Tigre campeón

EL KASCHUIRI

una hermosa danza carnavalera

La kaschua es una expresión musical con base autóctona y precolombina, pues sus orígenes se pierden en la bruma de la historia.

La kaschua, cuyo intérprete es el kaschuiri, se la practicaba de acuerdo con el calendario agrícola, es decir en tiempos de cosecha. La alegría desbordante por los buenos frutos otorgados por la Madre Tierra, la inquietud de la juventud en edad casadera y la picardía de hombres y mujeres hicieron el resto. Con el devenir de los años, la región denominada Huaycho (actualmente Puerto Acosta) se consolidó como la cuna de esta danza que, pese a los cambios en la forma, no sufrió modificaciones en el fondo.

Tal cual es la costumbre, el Centro Cultural Huaycheño mostrará durante la entrada del Jisk’a Anata 2010, este lunes 15, las dos versiones del kaschuri: la versión criolla a cargo del conjunto Amor Huaycheño y la versión autóctona bajo la responsabilidad de don Marcelino Huiza y su grupo de pinquilleros llegados desde Huaycho.

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