Sitio de informacion de los Carnavales y expresiones Folkloricas de Bolivia. Si quieres informarnos de algo escribenos a blogsnoticias @ gmail.com
5 de enero de 2016
Chuquisaca La agenda cultural 2016 empezará con el Carnaval
Como cada nueva gestión, el calendario cultural capitalino impulsado por la Alcaldía y la Gobernación languidecerá en el primer mes del año para arrancar recién en febrero con el Carnaval. Consultadas, las autoridades responsables del área señalaron que se encuentran trabajando en los ajustes del Plan Operativo Anual (POA) ante la reducción del presupuesto público, que para los departamentos de cultura podría superar el 50% de recorte.
De acuerdo con Stefani Lambertín, Directora de Cultura de la Alcaldía, las principales actividades de este semestre corresponden al Carnaval de Antaño y todo el programa del Mayo Cultural que ya tiene confirmados los festivales de “Música Barroca”, de “Guitarras en la ciudad Blanca” y de Teatro.
Por su parte, Rolando Guzmán, Director de Descolonización e Interculturalidad de Chuquisaca, destacó tres ejes del trabajo que desarrollará su cartera en 2016, que son: el premio departamental a las artes Juana Azurduy, en el que se busca mejorar los plazos de la convocatoria y el programa de promoción de los ganadores; el fomento a las culturas vivas del Departamento con festivales regionalizados; y continuar con el proyecto de descolonización.
Las autoridades informaron que en ambas carteras se está a la espera de que el Gobierno central precise el monto final del presupuesto asignado a cultura para este año. Como máximo se conocerán estos datos hasta fines de la siguiente semana, remarcó Guzmán.
Funcionarios del área comentaron a CORREO DEL SUR, que si bien no se conoce exactamente el presupuesto final que será asignado, se tiene la certeza de que el recorte superará el 50% del presupuesto establecido para gestiones anteriores. Por ejemplo, si en 2015 la Secretaria de Turismo y Cultura recibió en 2014 Bs 5 millones, este año podría recibir entre 2 y 3 millones.
Con relación a la inclusión de artistas y gestores culturales en la planificación de las acciones impulsadas por las carteras de cultura del Departamento y el municipio, las autoridades recalcaron que se tiene toda la predisposición para trabajar con los sectores civiles que trabajan en el área. No obstante consultadas organizaciones como el Sindicato de Artistas Libres de Chuquisaca (SIARLICH), o la Coordinadora del Control Social de los artistas Chuquisaqueños, respondieron que no han sido convocados y por el contrario ven cómo se siguen repitiendo las mismas prácticas de todas las gestiones en el área de Cultura, declaró Alberto Morales, Secretario General de SIARLICH.
De acuerdo con Stefani Lambertín, Directora de Cultura de la Alcaldía, las principales actividades de este semestre corresponden al Carnaval de Antaño y todo el programa del Mayo Cultural que ya tiene confirmados los festivales de “Música Barroca”, de “Guitarras en la ciudad Blanca” y de Teatro.
Por su parte, Rolando Guzmán, Director de Descolonización e Interculturalidad de Chuquisaca, destacó tres ejes del trabajo que desarrollará su cartera en 2016, que son: el premio departamental a las artes Juana Azurduy, en el que se busca mejorar los plazos de la convocatoria y el programa de promoción de los ganadores; el fomento a las culturas vivas del Departamento con festivales regionalizados; y continuar con el proyecto de descolonización.
Las autoridades informaron que en ambas carteras se está a la espera de que el Gobierno central precise el monto final del presupuesto asignado a cultura para este año. Como máximo se conocerán estos datos hasta fines de la siguiente semana, remarcó Guzmán.
Funcionarios del área comentaron a CORREO DEL SUR, que si bien no se conoce exactamente el presupuesto final que será asignado, se tiene la certeza de que el recorte superará el 50% del presupuesto establecido para gestiones anteriores. Por ejemplo, si en 2015 la Secretaria de Turismo y Cultura recibió en 2014 Bs 5 millones, este año podría recibir entre 2 y 3 millones.
Con relación a la inclusión de artistas y gestores culturales en la planificación de las acciones impulsadas por las carteras de cultura del Departamento y el municipio, las autoridades recalcaron que se tiene toda la predisposición para trabajar con los sectores civiles que trabajan en el área. No obstante consultadas organizaciones como el Sindicato de Artistas Libres de Chuquisaca (SIARLICH), o la Coordinadora del Control Social de los artistas Chuquisaqueños, respondieron que no han sido convocados y por el contrario ven cómo se siguen repitiendo las mismas prácticas de todas las gestiones en el área de Cultura, declaró Alberto Morales, Secretario General de SIARLICH.
La entrada minera abre el Carnaval
La gran entrada de los trabajadores mineros y del Tata Ck’accha es el acontecimiento folclórico que abrirá el tradicional carnaval potosino.
El carnaval minero se desarrollará el sábado 23 de enero, actividad cultural que es organizada por la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) con la participación de instituciones afines a la minería del Departamento.
La secretaria de Educación y Cultura de la Fedecomin, Delfina Rojas, informó que hoy martes, a las 9:30, se desarrollará el acto de lanzamiento de las convocatorias para la entrada y la elección de la reina y ñusta del carnaval minero en el edificio de la institución.
Anunció que la entrada de este año tiene el apoyo del Gobierno Municipal de Potosí con la instalación del palco y graderías, el colocado de vallas, el mejoramiento de iluminación, la limpieza de las calles del trayecto, la publicidad de afiches y el control de alimentos.
También tendrán el apoyo de la Cervecería Nacional Potosí con premios como los carros metaleros, la maquinaria, el afiche, la logística y la presentación del grupo J’acha Mallku; mientras que la telefónica Viva aportará con los premios para la reina y ñusta como los celulares, un combo y la llegada de grupo musical.
Dijo que se quiere mejorar la fiesta con las manifestaciones folclóricas y el cumplimiento de las tradiciones y costumbres mineras, entre ellos las veladas, la ch’alla y las misas.
El acto de elección de la reina y ñusta será el sábado 16 de enero en el coliseo de la Cooperativa Minera ComPotosí. Las soberanas del 2015 fueron Jessica Cruz (reina), de los negritos de la cooperativa 10 de Noviembre y Gabriela Melchor (ñusta) de los mineritos de la cooperativa Libre Ltda.
El carnaval minero se desarrollará el sábado 23 de enero, actividad cultural que es organizada por la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) con la participación de instituciones afines a la minería del Departamento.
La secretaria de Educación y Cultura de la Fedecomin, Delfina Rojas, informó que hoy martes, a las 9:30, se desarrollará el acto de lanzamiento de las convocatorias para la entrada y la elección de la reina y ñusta del carnaval minero en el edificio de la institución.
Anunció que la entrada de este año tiene el apoyo del Gobierno Municipal de Potosí con la instalación del palco y graderías, el colocado de vallas, el mejoramiento de iluminación, la limpieza de las calles del trayecto, la publicidad de afiches y el control de alimentos.
También tendrán el apoyo de la Cervecería Nacional Potosí con premios como los carros metaleros, la maquinaria, el afiche, la logística y la presentación del grupo J’acha Mallku; mientras que la telefónica Viva aportará con los premios para la reina y ñusta como los celulares, un combo y la llegada de grupo musical.
Dijo que se quiere mejorar la fiesta con las manifestaciones folclóricas y el cumplimiento de las tradiciones y costumbres mineras, entre ellos las veladas, la ch’alla y las misas.
El acto de elección de la reina y ñusta será el sábado 16 de enero en el coliseo de la Cooperativa Minera ComPotosí. Las soberanas del 2015 fueron Jessica Cruz (reina), de los negritos de la cooperativa 10 de Noviembre y Gabriela Melchor (ñusta) de los mineritos de la cooperativa Libre Ltda.
4 de enero de 2016
Video del carnaval supera los 2 millones de visitas
2,4 millones de reproducciones en Facebook y más de 275 en el canal de 'Paceña' en Youtube, suma el video que promociona el Carnaval de Bolivia. La grabación, considerada viral, se constituye en un incentivo para atraer la visita de turistas extranjeros al país.
"Este video es parte de la estrategia digital que hemos diseñado para promocionar nuestro Carnaval en el extranjero y alcanzar la mayor cantidad de personas posibles alrededor del mundo. Queremos ser el contenido digital boliviano más visto y comentado", dijo hace unos días el gerente de Paceña, Nicolás Salazar.
Conoce más: Un actor de Hollywood se aproxima al carnaval
"Seres mitológicos despiertan con el estruendo del tambor. Majestuosos diablos de fuego te invitan a bailar. Bellas hadas amazónicas que brillan, y bajo su corona, se ilumina la ciudad", son algunas frases que se escucha en la grabación.
"Desde nuestro primer baile hasta la última sonrisa", concluye el spot, que además matiza la música con colorido y bellos parajes del territorio nacional. El video habla de una experiencia que tienes que vivir.
"Paceña y Bolivia Te Espera invitan a la población a seguir apoyando este lanzamiento, compartiendo el video con sus familias y amigos dentro y fuera del Estado Plurinacional. Para acceder al promocional los interesados deben ingresar a la página www.carnavalboliviano.com", cita un comunicado.
Mientras que Paola Jordán, gerente de medios de la cervecería, aún no quiso develar el nombre del actor de Hollywood que arribará a territorio nacional, limitándose a decir que "será una gran celebridad" y se terminan las gestiones para hacer el anuncio en próximos días.
3 de enero de 2016
Bolivia en movimiento... muestra la riqueza de 95 danzas bolivianas
Una investigación sobre el patrimonio dancístico de Bolivia, cuya publicación estuvo detenida por décadas, ha logrado finalmente convertirse en un libro. Fue realizada por una mujer que le ha dedicado más de 40 años de su vida a bailar y en la década del 70 emprendió una aventura que hoy se llama Bolivia en movimiento-Danzas de los nueve departamentos.
El apego de Patricia Ballivián Salek (1957) por la danza fue impulsado por sus padres que la llevaban, junto a sus hermanos, a fiestas y festivales autóctonos del altiplano boliviano como Warisata, Sorata y Tiwanaku, entre otros.
En 1977, tras años como bailarina, inició junto a su difunto esposo Carmelo Antonio Rivero Sossa la investigación sobre danzas bolivianas. Un acopio de ese esfuerzo fue publicado en 2015.
"Todo nació con la idea de ser un álbum de ‘figuritas’ con fotos y sus descripciones, tenía que ser un éxito seguro. Queríamos que nuestras danzas sean conocidas y difundidas, ya que, en aquella época, los países vecinos y gente inescrupulosa quería ponerle otras nacionalidades a nuestro folklore. Era urgente defenderlas”, explica la autora del libro.
El libro Bolivia en movimiento... tiene la descripción de 95 danzas, con 233 fotografías, que pertenecen a los nueve departamentos del país y que están clasificadas entre: Amazonia y Chaco, altiplano y valles. Asimismo, ofrece un listado de 400 expresiones del patrimonio dancístico nacional.
El objetivo, según explica la autora, no ha cambiado, ya que en la actualidad los intereses de "inescrupulosos” por adjudicarse la autoría de danzas bolivianas -como la diablada, morenada, caporales, entre otras- se ha intensificado.
La danza y la investigación
Ballivián ha bailado en escenarios de tantos países que ha perdido la cuenta. A los 14 años empezó a estudiar danza en el Ballet de Chelita Urquidi. Se convirtió en primera bailarina, profesora y subdirectora del mismo. Esa emoción que la invadió antes de presentarse por primera vez en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez, hizo que sintiera que "casi se desmaya” fue el impulso que forjó su carrera.
Desde 1977 y durante tres años Ballivián y Rivero realizaron viajes a diferentes departamentos y festivales de danza. Durante su recorrido hicieron entrevistas y tomaron cientos de fotografías en cámaras analógicas, cuyos rollos se relevaban fuera del país.
Paralelamente, en la ciudad de La Paz realizaron revisiones bibliográficas y consultaron a expertos sobre el tema, como Chelita Urquidi, Julia Elena Fortún, entre otros. El apoyo económico fue brindado por el padre de la autora, Luis Ballivián Chávez, aunque nunca recuperó la inversión.
El contenido del libro incluye danzas que son parte fundamental de las entradas folklóricas del occidente boliviano y que resultan ser las más difundidas. La popularidad de la morenada, diablada o caporales se impone a las menos conocidas como, por ejemplo, ichinisiris o ñacurutú, danza que se interpreta en la fiesta de San Ignacio de Moxos -departamento del Beni-, o aña aña, danza practicada por el pueblo Guaraní.
Para la autora, las danzas menos conocidas y difundidas son las que se cultivan en el oriente boliviano, como las guaraníes. "Creo que en nuestro país todo lo que es del oriente está menos difundido, a diferencia del occidente, porque el poder es centralista, pero también porque las danzas aymaras y quechuas son más impactantes”, detalla.
Otra de las razones que expone Ballivián es que las danzas del occidente boliviano representan culturas más integradas a la sociedad boliviana y están más incorporadas a la vida nacional.
Añade que existen otras danzas poco difundidas, como las de la cultura Chipaya, al tratarse de un grupo étnico cerrado. Sin embargo, es en estos grupos ubicados en el oriente y occidente del país -como los guaraníes, mojeños, los chipayas y kallawayas, entre otros- en donde las danzas conservan su pureza. Ello se debe a su aislamiento, ya que son las menos incorporadas al contexto nacional.
Patrimonio y conservación
Sobre las danzas extintas de Bolivia, la autora señala que más que considerarlas desaparecidas, se las debe abordar como "danzas transformadas”. Algunas de manera tan radical que conservan poco de sus orígenes, como los caporales. Ser parte de las entradas folklóricas y universitarias de alguna forma las han modificado.
"Ello se da también con el ingreso de tela sintética y con la fuerza de los medios masivos de comunicación y la globalización. El vestuario ha sido profundamente modificado en casi el 100% de las danzas”, sustenta.
La investigación, que debió ser un álbum de "figuritas” y cuya publicación pareció imposible al ser un emprendimiento independiente, se ha convertido décadas más tarde -gracias al apoyo de su familia, su actual esposo e hijo- en un libro que se traduce en un compendio didáctico para conocer las danzas bolivianas.
Según la autora, todos los bolivianos conocen muy poco de sus danzas, a pesar de existir varios libros sobre el tema. Prueba de ello es que en el libro hay en lista 400 danzas, pero según el ministro de Culturas, Marko Machicao, hay más de 1.000.
"Ahora sueño con conseguir financiamiento y viajar durante dos años por toda Bolivia para poder cubrir más festivales, fiestas patronales y locales. De esa forma lograré profundizar y ampliar la información que este libro contiene. De las 400 danzas que tengo en lista en el libro quisiera, al menos llegar a 300 en un segundo tomo de Bolivia en movimiento”, finaliza.
El apego de Patricia Ballivián Salek (1957) por la danza fue impulsado por sus padres que la llevaban, junto a sus hermanos, a fiestas y festivales autóctonos del altiplano boliviano como Warisata, Sorata y Tiwanaku, entre otros.
En 1977, tras años como bailarina, inició junto a su difunto esposo Carmelo Antonio Rivero Sossa la investigación sobre danzas bolivianas. Un acopio de ese esfuerzo fue publicado en 2015.
"Todo nació con la idea de ser un álbum de ‘figuritas’ con fotos y sus descripciones, tenía que ser un éxito seguro. Queríamos que nuestras danzas sean conocidas y difundidas, ya que, en aquella época, los países vecinos y gente inescrupulosa quería ponerle otras nacionalidades a nuestro folklore. Era urgente defenderlas”, explica la autora del libro.
El libro Bolivia en movimiento... tiene la descripción de 95 danzas, con 233 fotografías, que pertenecen a los nueve departamentos del país y que están clasificadas entre: Amazonia y Chaco, altiplano y valles. Asimismo, ofrece un listado de 400 expresiones del patrimonio dancístico nacional.
El objetivo, según explica la autora, no ha cambiado, ya que en la actualidad los intereses de "inescrupulosos” por adjudicarse la autoría de danzas bolivianas -como la diablada, morenada, caporales, entre otras- se ha intensificado.
La danza y la investigación
Ballivián ha bailado en escenarios de tantos países que ha perdido la cuenta. A los 14 años empezó a estudiar danza en el Ballet de Chelita Urquidi. Se convirtió en primera bailarina, profesora y subdirectora del mismo. Esa emoción que la invadió antes de presentarse por primera vez en el Teatro Municipal Alberto Saavedra Pérez, hizo que sintiera que "casi se desmaya” fue el impulso que forjó su carrera.
Desde 1977 y durante tres años Ballivián y Rivero realizaron viajes a diferentes departamentos y festivales de danza. Durante su recorrido hicieron entrevistas y tomaron cientos de fotografías en cámaras analógicas, cuyos rollos se relevaban fuera del país.
Paralelamente, en la ciudad de La Paz realizaron revisiones bibliográficas y consultaron a expertos sobre el tema, como Chelita Urquidi, Julia Elena Fortún, entre otros. El apoyo económico fue brindado por el padre de la autora, Luis Ballivián Chávez, aunque nunca recuperó la inversión.
El contenido del libro incluye danzas que son parte fundamental de las entradas folklóricas del occidente boliviano y que resultan ser las más difundidas. La popularidad de la morenada, diablada o caporales se impone a las menos conocidas como, por ejemplo, ichinisiris o ñacurutú, danza que se interpreta en la fiesta de San Ignacio de Moxos -departamento del Beni-, o aña aña, danza practicada por el pueblo Guaraní.
Para la autora, las danzas menos conocidas y difundidas son las que se cultivan en el oriente boliviano, como las guaraníes. "Creo que en nuestro país todo lo que es del oriente está menos difundido, a diferencia del occidente, porque el poder es centralista, pero también porque las danzas aymaras y quechuas son más impactantes”, detalla.
Otra de las razones que expone Ballivián es que las danzas del occidente boliviano representan culturas más integradas a la sociedad boliviana y están más incorporadas a la vida nacional.
Añade que existen otras danzas poco difundidas, como las de la cultura Chipaya, al tratarse de un grupo étnico cerrado. Sin embargo, es en estos grupos ubicados en el oriente y occidente del país -como los guaraníes, mojeños, los chipayas y kallawayas, entre otros- en donde las danzas conservan su pureza. Ello se debe a su aislamiento, ya que son las menos incorporadas al contexto nacional.
Patrimonio y conservación
Sobre las danzas extintas de Bolivia, la autora señala que más que considerarlas desaparecidas, se las debe abordar como "danzas transformadas”. Algunas de manera tan radical que conservan poco de sus orígenes, como los caporales. Ser parte de las entradas folklóricas y universitarias de alguna forma las han modificado.
"Ello se da también con el ingreso de tela sintética y con la fuerza de los medios masivos de comunicación y la globalización. El vestuario ha sido profundamente modificado en casi el 100% de las danzas”, sustenta.
La investigación, que debió ser un álbum de "figuritas” y cuya publicación pareció imposible al ser un emprendimiento independiente, se ha convertido décadas más tarde -gracias al apoyo de su familia, su actual esposo e hijo- en un libro que se traduce en un compendio didáctico para conocer las danzas bolivianas.
Según la autora, todos los bolivianos conocen muy poco de sus danzas, a pesar de existir varios libros sobre el tema. Prueba de ello es que en el libro hay en lista 400 danzas, pero según el ministro de Culturas, Marko Machicao, hay más de 1.000.
"Ahora sueño con conseguir financiamiento y viajar durante dos años por toda Bolivia para poder cubrir más festivales, fiestas patronales y locales. De esa forma lograré profundizar y ampliar la información que este libro contiene. De las 400 danzas que tengo en lista en el libro quisiera, al menos llegar a 300 en un segundo tomo de Bolivia en movimiento”, finaliza.
1 de enero de 2016
Poopó recibe hoy a miles de visitantes
Algo tradicional en el departamento, es visitar el primer día del año el municipio de Poopó ubicado a 60 kilómetros al sur de la Capital del Folklore de Bolivia, donde se festeja a lo grande la devoción que se tiene al Niño Jesús, al ritmo de las mejores bandas de bronce del país, donde "arribeños" y "abajeños" se "enfrentan" al ritmo de la música.
Desde las cero horas de hoy, empieza el retumbar de las bandas junto a los algo más de tres mil habitantes, que son los anfitriones de aproximadamente 20 mil visitantes que viajan desde Oruro y otros puntos de Bolivia y el mundo, para este festejo bailando junto a las comparsas denominadas "arribeñas" y "abajeñas".
La plaza principal de la comunidad se desborda por los miles de visitantes, donde se colocan graderías en sus alrededores y los espectadores no dejan de sorprenderse por la forma en que se disfruta una fiesta singular para recibir el Año Nuevo.
Las bandas de música tocan en competencia, donde se destacan la internacional Pagador y la intercontinental Poopó, dos de las más grandes del Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
Cada banda de música interpreta partituras del repertorio nacional e internacional, empezando por las famosas morenadas, las diabladas o las cumbias que están de moda.
Las comparsas dan vueltas por la plaza, dirigidos por los guías o cabecillas varones y mujeres y detrás de ellos, hay una hilera larga de integrantes.
En las faldas del cerro de Paj´chantiri, según las vivencias de los músicos, se afinan los instrumentos de viento que utilizan las mejores bandas de música. Ahí se realizan rituales especiales en el momento de la creación de bandas de música. Existe la creencia que por eso, les va bien a los integrantes de la Poopó o de la Pagador.
Desde las cero horas de hoy, empieza el retumbar de las bandas junto a los algo más de tres mil habitantes, que son los anfitriones de aproximadamente 20 mil visitantes que viajan desde Oruro y otros puntos de Bolivia y el mundo, para este festejo bailando junto a las comparsas denominadas "arribeñas" y "abajeñas".
La plaza principal de la comunidad se desborda por los miles de visitantes, donde se colocan graderías en sus alrededores y los espectadores no dejan de sorprenderse por la forma en que se disfruta una fiesta singular para recibir el Año Nuevo.
Las bandas de música tocan en competencia, donde se destacan la internacional Pagador y la intercontinental Poopó, dos de las más grandes del Carnaval de Oruro, Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
Cada banda de música interpreta partituras del repertorio nacional e internacional, empezando por las famosas morenadas, las diabladas o las cumbias que están de moda.
Las comparsas dan vueltas por la plaza, dirigidos por los guías o cabecillas varones y mujeres y detrás de ellos, hay una hilera larga de integrantes.
En las faldas del cerro de Paj´chantiri, según las vivencias de los músicos, se afinan los instrumentos de viento que utilizan las mejores bandas de música. Ahí se realizan rituales especiales en el momento de la creación de bandas de música. Existe la creencia que por eso, les va bien a los integrantes de la Poopó o de la Pagador.
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