11 de agosto de 2020

Estética de la abundancia: joyas de oro y plata

El uso de las joyas de oro y plata en las danzas y/o en los carros alegóricos tiene que ver con la estética de la abundancia, es decir, representa un medio para exponer y atraer la riqueza material para la fraternidad y la familia.

La elaboración de joyas requiere de la destreza y creatividad de artesanos experimentados. Esta especialidad se basa fundamentalmente en el dominio de las técnicas para el manejo del oro: aleación, fundido, laminado y luego el calado, tallado, soldado y armado de las joyas, procesos que terminan con el lijado y pulido.

Cada año los orfebres se esfuerzan por trabajar e imponer diseños propios, producto de su creatividad, para lograr un sin fin de modelos utilizan gran variedad de piedras y perlas, en ramilletes de sombreros, prendedores de mantas, aretes, anillos y cadenas, entre otros, siguiendo siempre la tendencia de la moda. Son las mujeres de pollera, en las fiestas y entradas folklóricas las que más utilizan estas joyas de oro y plata, entre ellas hay incluso quienes compran joyas con brillantes. En el uso de las joyas los varones danzantes de la Morenada y Kullawada llevan pisa corbatas, anillos, cadenas, manillas de oro, que los exhiben como parte de la riqueza material de la familia.

Los juegos de joyas son muy costosos, el precio de los mismos oscilan entre 2 mil y 3 mil dólares americanos. Un juego está compuesto por la rama que es el prendedor que llevan en la manta, aretes largos y pesados, ramilletes en el sombrero y anillos, en todos los dedos unidos a pulseras a través de cadenas, a éstos, los joyeros les llaman manoplas y tienen un peso aproximado de 50 gr.

Las joyas entre la clase popular son una forma de mostrar ciertas diferencias sociales basados en el prestigio, status social y el nivel económico, cuanto más dinero poseen las personas lucen joyas de oro, éstas se utilizan generalmente en acontecimientos sociales, prestes, fiestas patronales urbanas y rurales, sin dejar de mencionar las cientos de entradas folclóricas, donde las participantes se lucen usando las joyas más costosas. Los tipos de trabajos que se manifiestan en el atuendo de la mujer de pollera, a decir de Erik Ibáñez y Simón Sánchez (2002), son los siguientes:

10 de agosto de 2020

Artesanos de calzados folklóricos Parte 2

De acuerdo al ciclo festivo folclórico, los artesanos zapateros trabajan por temporadas junto a los operarios, cuidando cada detalle del diseño y adornado imaginativo. Según los propios artesanos, aprender el oficio de zapatero es todo un proceso, incluso existen algunas personas que llevan años trabajando deben cuidar los detalles del diseño y el decorado, sino también que éstos sean zapatos duraderos que resistan los saltos y largo recorrido que realizan diablos o morenos en las entradas folclóricas.

Según el tipo de trabajo y decorado las botas de morenos, achachis, diablos, cholitas, caporales, cuyos precios oscilan aproximadamente entre 150 y 400 Bs.

El arte del calzado folclórico emplea una técnica fundamentalmente artesanal, aunque en una parte de su fabricación se usa máquina de coser especializada para zapatería. Actualmente estos artesanos se encuentran en la calle los Andes, Kollasuyo y Baptista.


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9 de agosto de 2020

Artesanos de calzados folklóricos Parte 1

Otra especialidad artesanal ligada a la fiesta y los trajes folclóricos es la de los calzados “folklorizados”. Estas prendas que se constituyen en verdaderos adornos y se lucen en los pies de los danzantes, son complementarios de las danzas folklóricas de la morenada, caporal y diablada. Estos calzados confeccionados por expertos zapateros tienen una estética particular que resalta la danza.

Los expertos zapateros elaboran calzados folclóricos de acuerdo a la necesidad de morenos, chinas, diablos, caporales, entre otros personajes representativos de las danzas folklóricas. La técnica de su elaboración es toda una obra de arte, donde la creatividad y habilidades técnicas y manuales se plasman, cuidando que la forma y el estilo de los zapatos estén íntimamente relacionados con el diseño y colores de los trajes folklóricos.
La combinación de colores también tiene que ver con las características de cada fraternidad. Así de acuerdo a la estética de la danza se incluye iconografías de dragones, diablos, flores e incluso símbolos patrios que forman parte de la identidad boliviana.
Para la manufactura de los calzados se utilizan materiales nobles y vistosos como el cuero de color, además de otros elementos necesarios para el armado como: clefa, remaches, clavos y tachuelas comunes a la producción de calzados. Para el decorado —aspecto que los caracteriza— se utilizan apliques de diversos materiales, piedras lentejuelas y otros. En la elaboración de los zapatos folklóricos existe una división del trabajo, donde cada persona realiza una tarea específica.

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8 de agosto de 2020

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El arte de las matracas

La matraca es un instrumento musical de la familia de los ideófonos,4 repiquetean de acuerdo al movimiento del danzante o músico que la coge por un mango. El sonido de la matraca se produce al hacer girar el engranaje que raspa una lengüeta. Los orígenes del instrumento son occidentales porque llegó con los españoles quienes introdujeron la matraca a las colonias andinas y amazónicas.

A los artesanos productores de la matraca se los denomina “matraqueros”. Este instrumento se usa como acompañamiento de la música de Sikuris y misti sikuris así como en la danza de la morenada en la que es utilizada para marcar el paso de los morenos danzantes.

En este sentido la matraca fue apropiada en la danza de la morenada. Las primeras fueron fabricadas de madera, eran grandes sumamente pesadas, para hacerles sonar y darles vuelta se debía agarrar con ambas manos. Las formas eran de pescado y turrilitos, hechas de cuero de quirquincho5.
En la actualidad, se las encuentra de diferentes formas que generalmente caracterizan o forman parte del distintivo de cada fraternidad, de acuerdo a la actividad productiva o económica. Por ejemplo, las matracas en forma de toros corresponden a los matarifes y carniceros, de pilas y computadoras que caracterizan a la fraternidad “Morenada Eloy Salmón”, la “Morenada Transporte Pesado” tiene matracas en forma de camiones. Por lo que es muy importante para los fraternos que las matracas estén relacionadas con el oficio o actividad que desarrollan,
es un elemento de identidad de cada grupo.

Asimismo, en la cuestión de género en la danza de la morenada existen matracas para mujeres y varones que son del bloque de morenos. Actualmente, encontramos matracas exclusivamente para mujeres, son más pequeñas, más livianas, y con formas particulares, a diferencia de las matracas de varones.

Hoy, los matraqueros elaboran gran diversidad de matracas en las que se diferencia el material, que puede ser de madera, hojalata y una mezcla de materiales. Luis Garnica, maestro experto en la elaboración de matracas, indica a las siguientes:

Frutas, balsas, pescados, aves, chanchos, caretas de moreno en miniatura, carros clásicos y modernos, edificios, aviones, máquinas de coser y cortadoras de carne, maletines, carteras, morenitos, kantutas, caballos, tanques, balanzas, dólares, sobreros, arpas, zampoñas. ¡Todo hay! De la habilidad nomás depende.
El especialista tiene cabeza, el que tiene cabeza sabe que le va a dar al cliente. Yo siempre le digo al cliente lo que tiene que llevarse (Revista Municipal de Culturas Jiwaki Nº 49, 2012:20).

Los productores de las diversas matracas pueden encontrarse en talleres de la calle Los Andes, Kollasuyo y El Alto, centros que abastecen la demanda de danzantes de morenos y cholas que participan en las diversas entradas folclóricas.