Ayer los trabajadores mineros se esforzaron una vez más para participar en la gran entrada que se identifica como un distintivo propio de la cultura de los potosinos.
La calidad y colorido de los trajes, los pasos ensayados y las mejores bandas de música le dieron la calidad y grandeza de esta manifestación cultural propia de la familia cooperativista.
Fueron 48 fraternidades representantes de las cooperativas mineras afiliadas a Fedecomin que con su danza, trajes y alegría, mostraron ser los exponentes de la fiesta en homenaje al Tata Ck’accha o Cristo de la Mina.
Todo comenzó con la ch’alla en las puertas de la cooperativas para luego reunirse en el puente de Pailaviri e iniciar la gran entrada por el recorrido en medio de la población.
En avenida El Minero se armó el palco para recibir a sus invitados, entre ellos el Honorable Alcalde Municipal y dirigentes de la Federación Nacional de Cooperativas Mineras.
Ayer se reiteró que Fedecomin será la encargada de gestionar el trámite para lograr el reconocimiento a la fiesta como Patrimonio Intangible por sus características propias.
“Si nuestras autoridades no pudieron hacerlo, para eso están los cooperativistas que con cariño y respeto gestionarán ese reconocimiento y fortalecer la característica cultural de la familia potosina”, manifestó el presidente de Fedecomin, Richard Alave.
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