26 de febrero de 2017

Miles de artesanos se anticipan a la fiesta para hacer trajes únicos


Detrás de las fiestas de Carnaval hay un intenso movimiento económico y el esfuerzo de cientos de personas que preparan desde los trajes de los danzarines hasta el transporte y la hotelería.

La confección de trajes, máscaras y zapatos es uno de los más intensos por la demanda de disfraces para el Corso de Corsos, el Carnaval de Oruro y las entradas en las provincias.

El trabajo de los artesanos comienza en octubre, cuatro meses antes de Carnaval. Ése es el caso de Artesanías Cochabamba, que, con el apoyo de 15 bordadores, confeccionó 200 trajes para las fraternidades.

Sólo la confección del traje y el bordado pueden costar entre 700 y 2.000 bolivianos, informó la propietaria, Consuelo Quisbert.

“Los trajes que no llevan bordados como el de llamerada y salay están en 700 bolivianos; en cambio, la confección de un atuendo de caporal, morenada y diablada superan los 2.000”, dijo.

Otro rubro con gran movimiento es el de los cotillones que se utilizan para fiestas de Comadres, Compadres y el Martes de Ch’allas. El decorado tiene gran demanda entre los locales, discotecas, edificios e instituciones.

“La venta de estos productos cobró fuerza hace dos años. Hay gran demanda de antifaces, coronas de flores y adornos de carnavales en plastoformo que son adquiridos en su mayoría por empresas y discotecas”, dijo el comerciante Mario Garnica.

La venta de disfraces tiene gran demanda, los mayores compradores son las unidades educativas y militares. “La venta se incrementa desde el festejo de comadres hasta el día Corsos de Corsos, todos vienen a comprar, hay diferentes entradas en barrios, escuelas, municipios”, dijo una comerciante, Janet Solís.

No hay ningún estudio acerca del movimiento económico genera el Carnaval en la ciudad de Cochabamba pero la Entrada del Carnaval de Oruro mueve más de 35 millones de dólares, el 80 por ciento corresponde a la economía informal, según estudios realizados por la Universidad Técnica de Oruro en 2016. En cambio, se estima que en Santa Cruz los festejos de Carnaval mueven 10 millones de dólares.

El responsable de Turismo de la Gobernación, Pablo Hinojosa, informó que en la época de Carnaval la llegada de visitantes nacionales y extranjeros se incrementa en un 30 por ciento al trópico y otras regiones.



MÁS TURISMO

PABLO HINOJOSA, RESP. TURISMO GOBERNACIÓN

La afluencia de turistas nacionales y extranjeros en nuestro departamento se incrementa en 20 a 30 por ciento, por lo que la Gobernación quiere promover el turismo en las cinco regiones. Tenemos el Carnaval más largo de Bolivia, que dura hasta la primera semana de abril. Lo que estamos tratando de promocionar, con las agencias de viajes, sector hotelero y gastronómico, son los cinco lugares turísticos del departamento de Cochabamba.



LOS TRAJES

CONSUELO QUISBERT, ARTESANA DE TRAJES FOLKLÓRICOS

La confección de los trajes para los bailarines comienza desde febrero. Ahora sólo estamos elaborando algunos de los bailarines rezagados, los que a último momento se han animado a bailar o los que no han pagado a tiempo.

Varios artesanos participan en la confección de estos trajes, están los bordadores, los ojalateros y los zapateros que hacen las botas de los bailarines.

Hemos confeccionado 200 trajes entre 15 personas.



CELEBRA LA FAMILIA

ESTHER BALBOA, ETNOPSICÓLOGA

Hemos sufrido una transculturización, nuestra cultura ha sido tan fuerte para adaptar conceptos extraños, por eso la celebración de Compadres y Comadres es tan fuerte, no son fiestitas; si no, realmente festejamos a familia amplia; ésta es la única época del año que hacemos eso. Tiene el sentido de compartir con mis hermanos. Para los españoles, compadre se relacionaba al bautizo; en nuestra cultura el concepto de compadre es más amplio, por eso decimos “Hola compadre” a nuestro amigo.

EL ENFOQUE CULTURAL
Un festejo de la familia y los cambios


En la cultura incaica, esta época se llamaba “Uma Rutucu” (bautizo) o “Huarachico” (ritual para jóvenes), que significan cortarse el pelo y cambiar de ropa para mostrar un cambio en el estrato social de jóvenes y adultos, dijo la etnopsicóloga Esther Balboa.

Agregó que era una fiesta de unión familiar, de la nueva familia, “porque surgen los nuevos parentescos de la familia, en la visión cultural de nuestros ancestros, era agrandar el ayllu”.

En esta época, celebrada con cantos o takis en quechua entre hombres y mujeres, “los hombres cantaban cosas a las mujeres y ellas les respondía”, dijo. Además, era tiempo de cosechas tempraneras, donde se comían frutos verdes, que a veces provocaban enfermedades; entonces, también era tiempo de sahumar la casa con la q’oa para que no haya enfermedades.

Con la llegada de los españoles, la actividad se transformó en el Carnaval, una fiesta previa a la Pascua cristiana. La cultura española trajo el puchero, carnes de cerdo, res y cordero. Nuestra cultura le añade frutas y ají.

Balboa explicó que, a pesar de la llegada de los españoles, “nuestra cultura es un remolino y se traga la cultura occidental, la reedifica como nuestra”.





EL TRABAJO COMIENZA CON ANTICIPACIÓN
Un traje de caporal se hacen en dos semanas

Los artesanos comienzan a confeccionar los trajes que lucen los danzarines en las entradas de Carnaval con varios meses de anticipación. Una traje de caporal puede demorar más de 12 días de acuerdo con la complejidad del diseño, que pueden incluir dragones, serpientes y sapos.

En el caso de la diablada, el trabajo más moroso es la confección de las máscaras y están a cargo de los llamados ojalateros, informó una artesana, Consuelo Quisbert.

“Los artesanos tenemos diferentes especialidades, un traje pasa por varias manos. Trabajamos en coordinación con ojalateros, boteros y otros”, declaró.

Sólo la confección de un traje y el bordado puede demorar tres días. “Yo he aprendido el oficio de mis padres y ellos de mis abuelos. Venimos de La Paz, allá se confecciona más el traje de morenada y en Cochabamba el traje que más confeccionamos es el de caporal”, indicó .

Explicó que la semana pasada todos los trajes confeccionados fueron entregados y sólo se trabajan algunos trajes de bailarines que se retrasaron.

Las épocas más altas para los artesanos son el Carnaval y la festividad de la Virgen de Urkupiña de Quillacollo.



LOS NIÑOS Y SOLDADOS, LOS MÁS ENTUSIASTAS
Disfraces tienen gran demanda

Las pelucas, máscaras, antifaces y disfraces tienen gran demanda en los mercados, desde el Jueves de Comadres la venta de estos artículos se incrementa y su demanda se extiende hasta el día del Corso de Corsos, informó una comerciante, Janet Solíz.

Indicó que los artículos tienen gran demanda por toda la población en general. “Desde el jueves de Comadres se incrementa la venta de pelucas, antifaces y otros artículos. Para el Corso Infantil, las madres de familia compran diferentes disfraces y para el Corso de Corsos los soldados igual compran”, dijo.

La comerciante explicó que la venta de estos productos se extiende hasta marzo, debido a que otros municipios todavía continúan celebrando el Carnaval.

Otros artículos con gran demanda son los cotillones de Carnaval que son requeridos por empresas, tiendas, restaurantes y discotecas. El comerciante Mario Garnica indicó que la venta del decorado incrementa con los años.

Los productos tradicionales como globos, confetis, serpentina, mistura y q’oa también son solicitados, debido a que se usan para la tradicional Martes de Ch’alla, cuando se agradece por los bienes materiales como casas, vehículos y el bienestar a la Pachamama.

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