19 de febrero de 2013

El Corso de Corsos generó más de un millón de dólares para Cochabamba

El oficial superior de Cultura, Ubaldo Romero, aseguró ayer que las actividades de los Corsos de Corsos, generaron al menos 1 millón de dólares en bien del desarrollo y progreso del departamento de Cochabamba, que todavía extiende los eventos del carnaval hasta el mes de marzo.

Tras la conclusión del Corso de Corsos, principal actividad del carnaval en la llajta, la autoridad municipal calificó el desarrollo del evento como "todo un éxito", asegurando que la ciudad de Cochabamba tuvo réditos económicos significativos con todo el movimiento que conllevó su desarrollo.

"No me animaría a dar una cifra exacta, pero fácilmente estaríamos superando los un millón de dólares, considerando todos los aspectos del Corso, actividades directas e indirectas, la venta de productos, llegada de turistas, la comida, los alojamientos, la confección de los trajes, las bandas, en fin, mucha gente y sobre todo Cochabamba, se benefició", aseguró.

Aunque admitió que hubieron baches y retrasos por factores externos como un carro alegórico del Ejército, que debido a fallas mecánicos se quedó parado en pleno recorrido, postergando el ingreso de las fraternidades por cerca de dos horas, aseguró que en relación al año pasado hubo mayor organización y control.

"Hemos tenido retrasos, pero en general la actividad se desarrolló con normalidad, para el siguiente año esperemos mejorar mucho más, pero las 120 fraternidades una vez más nos hicieron alegrar, vivimos toda una fiesta cultural y lo importante es rescatar siempre lo positivo", manifestó.

En relación a otros incidentes que se presentaron, informó que una gradería instalada a la altura posterior del palco oficial se desplomó ocasionado que varias personas se caigan, entre ellas un joven que sufrió lesiones leves, habiendo sido atendido oportunamente por personal del SAR.

Por otra parte, dijo que en un 80 %, personal de la Policía y la Intendencia Municipal hizo cumplir las Ordenanzas Municipales vigentes, frenando el juego con globos, espumas, agua y evitando que los danzarines utilicen como parte de sus indumentarias cueros, pieles o plumas de animales silvestres.

No obstante, reconoció, que pese a los esfuerzos de la Policía que desplegó 1.200 uniformados para los controles respectivos, pese a estar prohibido, en horas de la noche, se pudo advertir el consumo de bebidas alcohólicas, principalmente a la altura del paseo del Prado, donde jóvenes se dieron modos para comprar estos productos y hacer caso omiso de las normativas.