14 de octubre de 2011

COCHABAMBA muestra sus trajes típicos del valle alto

Un ambiente que se habilitó en la Gobernación de Cochabamba fue el escenario de una exposición de trajes típicos provenientes de las culturas originarias de la región andina y de los valles altos del país.

El evento fue parte de las actividades que realiza la fundación creada por el grupo musical Arawi, informó la responsable de Cultura y Archivo Histórico de la entidad valluna, Estela Rivera.

El grupo musical Arawi consolidó una fundación para recuperar instrumentos, vestimentas y una serie de elementos de las culturas originarias de la región. La muestra estuvo acompañada con el arte de los integrantes del grupo folklórico.

Las vestimentas que fueron presentadas provienen de las danzas lichiwayus, kusillos, suri sikuris, khantus, sikuris de Italake, chiriwanos, jula julas, lakitas y moseñadas, y que inician la difusión de las actividades culturales que realizará la fundación Arawi, de reciente creación.

La muestra es sólo una parte de los más de 100 trajes de regiones de Bolivia que mantienen su propia identidad cultural.

“Hemos querido traerles solamente algunos trajes que corresponden al altiplano y al valle alto. Los trajes son propios de las comunidades, los significados de cada traje se dan en la forma de los bordados, hay comunidades que tienen bordados diferentes que son elaborados en diferentes épocas del año”, destacó Rivera.

Según algunos historiadores, los pueblos prehispánicos del valle alto de Punata, o sea el de los aborígenes clizas, en la actual Cochabamba, fueron de origen incásico, y conservan como modalidades reales de su origen su idioma, el quechua, sus costumbres y ruinas líticas como evidencia del establecimiento de la civilización incásica.

Las más importantes pucaras o centros de dominio —según datos históricos— eran la correspondiente a Punata, llamada Jatun Pukara, situada sobre las alturas de Toralapa y la más próxima a Inkallajta, o ciudad e los incas, la cual se comunicaba con la de Jark’a-Mayu, en las proximidades a Punata; la de Tara-Tara Pampa (cima próxima a la casa del Gral. Esteban Arze, en Tarata); la Pukara de Cochabamba que se tiene próxima a la pista de aterrizaje; la de Sipe-Sipe, las de Thapaqhari o Tapacarí, y otras hasta llegar al mismo Cuzco, capital del Imperio, sitio donde se asentó la realeza incásica.

Punata era de suma importancia como residencia de tales caciques reales, y vino a formarse en poblado español durante la Colonia llegando a ser popular al igual que Arani, Tarata, Aiquile y otros.