13 de junio de 2011

La Paz tiembla Con el “Gran Poder”

Antecedentes la fiesta mÁs cara de los andes

Está cerca el día… los nervios comienzan a atrapar a los debutantes, y la emoción, a los experimentados. Esta semana cientos de confeccionistas, bordadores, zapateros, sombrereros, matraqueros, careteros, sastres, orquestas, bandas, conjuntos musicales, locales, joyeros y otros estarán trabajando a ritmo acelerado y es que este sábado 18 de junio La Paz comenzará a vivir la entrada en honor al Señor Jesús del Gran Poder.

Este evento constituye una de las expresiones culturales más importantes en la región andina boliviana y su origen se remonta al 8 de diciembre de 1663; cuando se fundó el Convento de las Madres Concepcionistas. Según la historia, en aquel entonces, las postulantes al convento debían llevar consigo una imagen. La monja Genoveva Carrión portó la imagen de los tres rostros del Señor Jesús del Gran Poder, cuyo significado fue muy discutido. Posteriormente, en 1904 uno de los devotos hizo retocar el cuadro convirtiéndolo en una imagen con un solo rostro y los devotos empezaron a recibir favores de esta imagen.

Trayecto.

La imagen recorría por casas de las calles Mercado, Yungas, Figueroa y por la Iglesia del Rosario. Posteriormente se trasladó a la calle León de la Barra, donde una familia devota inició el culto a la imagen con visitas y oraciones. Con el transcurrir del tiempo los feligreses fueron aumentando y en 1928 se inició la construcción de un templo en la zona de Ch’ijini, hoy calle Gallardo, que fue concluido a finales de los años 30.

El deSARRollo de la fiesta

PROCESO DE DEVOCIÓN

Habiéndose convertido en un evento departamental, en 1952 se realizó un festival departamental de danzas paceñas en el estadio, donde surgió la idea de realizar una entrada más apoteósica y organizada.

Otro hecho importante es el ocurrido el 25 de enero de 1969, cuando se funda el baile de los caporales en la zona de Ch’ijini. El 12 de mayo de 1974 se creó la Asociación de Conjuntos Folclóricos, que hoy aglutina los principales grupos de danzas de La Paz y las más representativas de otros lugares de Bolivia. Con este hecho, la fiesta del Gran Poder adquiere ribetes nacionales.

El investigador Rafael Loayza afirma que esta fiesta genera un poder económico pero también empiezan a reivindicar un reconocimiento social, convirtiéndose y la realización de la fiesta del Gran Poder en una forma de conquista por esa lucha y de apropiación de los espacios sociales.
MOVIMIENTO ECONÓMICO

Habiéndose convertido en un evento departamental el movimiento económico es muy grande. Los trajes más baratos cuestan alrededor de 700 bolivianos, pero eso varía de acuerdo al tipo de vestimenta que se debe confeccionar.

Así lo informa Mario Charcas, bordador con 50 años de experiencia y propietario de “Bolivia Andina” de La Paz afirma que el traje nuevo de la llamerada y hecho a medida no pasa de los 500 bolivianos. Este artesano también agrega que el precio depende de qué quiera el bailarín. “Si pide más adornos y detalles tal vez puede subir”. En cambio un traje de morena cuesta 980 bolivianos.

Pero al final nada de eso importa porque el derroche económico será ampliamente compensado por el Señor del Gran Poder, que tiene la fama de devolver todo lo que se da en dicha oportunidad.

Es así como esta semana el área de la zona del Cementerio comenzará a bullir a ritmo frenético y contagioso, y poco a poco el sonido de las bandas comenzará a hacer eco y la fiesta llegará a su punto más alto.

¿Por qué del nombre?

El nombre de Jesús del Gran Poder proviene del significado espiritual de que Dios es amor y que ese amor genera un poder que derriba cualquier tipo de obstáculos. “Es el poder del amor de Dios que hace disipar lo malo en el mundo. Es un proceso continuo en el que se comunica que Dios es un padre amoroso, por eso es que se lo denomina Señor del Gran Poder”.

Turismo.

Según autoridades municipales durante esta semana los turistas empezarán a llegar a La Paz para poder apreciar la fiesta del Gran Poder. Este movimiento inusitado puede compararse con el tipo de turismo que genera el Carnaval de Oruro.