10 de marzo de 2011

El cóndor, de villano a héroe en la diablada

Cuenta la leyenda que el dios altiplánico Huari intentó castigar a los urus por adorar a la Pachamama, representada por Inti (el sol), por lo que desató su ira enviándoles cuatro plagas: una víbora, un sapo, un lagarto y hormigas, que atemorizaron a ese pueblo. Sin embargo, éstos fueron defendidos por una bella ñusta que mató a los animales convirtiéndolos después en piedras. Dentro de esta mitología también estuvo presente el cóndor.

La mujer guerrera y heroína fue identificada tiempo después con la Virgen del Socavón, uniendo así la celebración de costumbres católicas y andinas. Esta leyenda fue publicada como Las plagas de Huari, en 1943, por Vicente Terán.

No obstante, el cóndor está presente en otra versión de la leyenda como una quinta plaga y se presenta como un ave casi sobrenatural y de gran tamaño.

Dominando las alturas

Según explica el investigador y periodista Fabrizio Cazorla, el gigantesco cóndor llegó por el cerro de San Felipe, dominando las alturas, a la región de Agua de Castilla, cerca de la ciudad de Oruro. En ese lugar se practica la ch’alla los últimos días del carnaval.

Este personaje es recuperado por Mario Zamudio Durán, que en 1962 desarrolló un trabajo denominado Apuntes del Carnaval de Oruro y con el rótulo de La leyenda de las hormigas explica la presencia del cóndor en esta parte de la mitología.

El trabajo de Zamudio rescató al cóndor por medio de testimonios que mencionaban que con el transcurso del tiempo las personas olvidaron al personaje, de manera que la leyenda fue actualizada en la versión de Terán, dejando de lado al ave.

Autores y personajes

Uno de los primeros trabajos sobre el Carnaval de Oruro fue realizado en 1925 por José Víctor Zaconeta, denominado La Virgen del Socavón y su corte infernal.

Posteriormente, otros autores recuperan mayor información para que luego Zamudio incluya a esta ave, que es símbolo de varios países sudamericanos.

“Como la mayoría de las leyendas tiene más de una versión, lo que pasa con esta leyenda es que se añade otro personaje que llega a enriquecer la mitología, no la contradice como en otros casos”, comenta Cazorla.

En la diablada

Es así que la presencia del cóndor en la diablada no es casual, el ave se pasea de un lado a otro en la danza porque es parte de la leyenda, según explica Cazorla.

Este personaje ha pasado en el transcurso de los años a ser un protector y un símbolo de prosperidad.

La imagen del cóndor está presente en diferentes danzas y ritos en Sudamérica, pero es en la diablada donde se desenvuelve como personaje.

Incorporado en las máscaras y bordados de las vestimentas de quienes caracterizan al diablo, muestra su íntima relación con la mitología y con el Carnaval de Oruro.

Según información del Museo de Etnografía y Folklore, el cóndor es conocido como el mallku que habita los espacios del “alax pacha”, o cielo.

Su presencia en la diablada marca los límites espaciales de los danzarines. En cada fraternidad se presentan uno o dos de estos personajes, que se mueven por delante, anunciando al público la llegada de la danza.

Otros autores sostienen que el papel del cóndor en la diablada es de mensajero, un ser ubicado entre el cielo y la tierra y del que se sabe también que rapta mujeres y se alimenta de la carroña, porque a su vez se lo liga a la muerte.

El Miércoles de Ceniza

La piedra que se encuentra en Agua de Castilla, que representa al cóndor, es considerada milagrosa por los orureños.

Esta creencia es practicada por pobladores que efectúan romerías los primeros viernes de cada mes y los últimos días del carnaval, para enterrar a la festividad.

Y esta actividad se expresa con mayor énfasis el Miércoles de Ceniza, cuando también se visita a las otras formaciones rocosas que representan al sapo, al lagarto, las hormigas y a la víbora.

Todos los que alguna vez representaron una amenaza al pueblo legendario de los urus, en la leyenda de las plagas de Huari actualmente se han convertido en el refuerzo que recuerda que la ñusta, o Virgen del Socavón, venció a Huari, el semidios que luego pasó a ser El Tío de la mina.

La lucha del bien y el mal toma especial importancia en carnaval, fiesta en la que los danzarines demuestran la gala y el esplendor de la vestimenta durante el recorrido de la entrada para luego presentarse ante la Virgen del Socavón, donde los diablos se rinden ante ella una vez más.

El cóndor y su piedra sagrada, objeto de ritos
Al sur de la ciudad de Oruro, en la zona de Agua de Castilla, está una piedra que representa al cóndor, la misma que es considerada milagrosa por los pobladores que hacen romerías los primeros viernes de cada mes y los últimos días del carnaval, para enterrar a esta festividad, en especial el miércoles de Ceniza. Su forma se asemeja a la de un ave que está a punto de tomar vuelo y es parte importante de la mitología de Oruro como una de las plagas que azotó al pueblo de los urus, y que no siempre es incluida en dicha leyenda por los autores.