20 de enero de 2010

La danza del Suri Sicuri es registrada

Los sicuris de la provincia Camacho de La Paz son “los mayores representantes de la música ancestral transmitida de generación en generación”. Con este antecedente, el Ministerio de Culturas cataloga la danza del Suri Sicuri con el fin de que ésta quede registrada como una manifestación de los bolivianos, informó María Teresa Quispe, técnica de la Unidad de Catalogación.

Muchullos hechos de plumas de aves, ponchos de lana de oveja, sombreros de cuero de oveja y polleras de bayeta tejida. Esos son sólo algunos de los accesorios que tiene la vestimenta de la danza del Suri Sicuri, explicó Quispe.

“Desde el ministerio hemos atendido una solicitud de los comunarios de Jutilaya, ubicada en la provincia Camacho de La Paz. Esta catalogación se realizó para tener registrado el lugar de donde proviene la danza y las características de la misma”, señaló.

La catalogación inició el miércoles de la anterior semana y terminó el viernes. El trabajo reúne fotografías y videos, además del llenado de unas fichas del Ministerio de Culturas, donde se especifica las características de los pasos de baile, la música, los instrumentos y la vestimenta.

En cuanto a los instrumentos, Quispe explicó que se tiene diferentes tipos de zampoñas, los pinquillos y los bombos hechos de cuero de chivo y oveja.

Fueron registrados también los pasos de baile. La danza es una representación de la cacería del Suri o el ñandú andino que es acorralado con el sonido de las zampoñas para luego ser derribado.

La primera catalogación del Suri Sicuri se realizó el año pasado en la comunidad de Italaque, también en la provincia Camacho. En ambos casos, los comunarios que ejecutan la danza “mantienen los rituales. Hacen su wajta y suben a los cerros para bajar bailando hasta la comunidad. Estamos hablando de cerros de casi cuatro mil metros de altura”, dijo Quispe.